El trabajo del Centro de Estudio e Investigación ANAR de la infancia y adolescencia nos permite hoy, a través de este estudio de las llamadas realizadas al Teléfono ANAR, conocer en mayor profundidad y precisión la violencia que padecen los niños, niñas y adolescentes y su evolución.

Durante estos 8 años hemos atendido un total de 25.323 casos. Estos datos poseen un gran valor, pues debemos tener en cuenta que ninguna encuesta o sondeo que pudiéramos hacer en la calle permitiría descubrir lo que los menores de edad están padeciendo y nos cuentan en el Teléfono ANAR. Son las propias víctimas las que confían en Fundación ANAR y sacan a la luz situaciones inconfesables que llevan guardando en su interior hasta ese momento.

 

Las víctimas de abusos en su infancia deberían renunciar a la literatura que promete borrar el problema y ponerse en manos profesionales.

Cada vez se habla más de los terribles casos de abuso de menores, con distintos grados de violencia, pero no son una novedad. Muchas de estas situaciones -por ejemplo, el bullying- ocurrían hace años, aunque entonces nadie les había puesto un nombre. Incluso formaban parte del sistema educativo; basta hablar con nuestros padres o abuelos para saber lo que era que un profesor con autoridad para castigar físicamente a sus alumnos.

Pero la sensibilidad social es mayor ahora, y también son más los libros de autoayuda dirigidos a los adultos que sufrieron la violencia cuando eran menores. No pocos recurren a ellos para superar el trauma, así como a terapias más o menos reguladas que buscan la supresión del recuerdo y, con él, las sensaciones que evoca. Es un error que cuesta caro. Esta actitud no añade más que castigo a la pena: cuando se trata de abusos violentos en la infancia, el único camino es ponerse en manos de profesionales.

Agresores sexuales juveniles: tipología y perfil psicosocial en función de la edad de sus víctimas

Juvenile sexual offenders: Typology and psychosocial profile according to the age of their victims
Carlos Benedictoa,, David Ronceroa, Luis Gonzálezb
Centro de Ejecución de Medidas Judiciales “Teresa de Calcuta” (Asociación GINSO), España
Agencia de la Comunidad de Madrid para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor, Madrid, España

Recibido 11 enero 2016, Aceptado 24 mayo 2016

Resumen

Con la finalidad de mejorar la comprensión de los factores de riesgo implicados en los delitos sexuales cometidos por adolescentes, se han recopilado datos de 63 menores infractores que habían cometido al menos un delito sexual y cumplido una medida de internamiento en la Comunidad de Madrid por estos hechos entre los años 2006 y 2015. Para explorar posibles diferencias se han establecido dos grupos atendiendo a la clasificación basada en la edad de la víctima, distinguiendo entre adolescentes que agreden sexualmente a niños menores (AM) y adolescentes que agreden sexualmente a iguales o adultos (AI). Los resultados indican que el grupo AM presenta un perfil caracterizado por una mayor victimización y aislamiento social, mientras que el grupo AI se caracteriza por una mayor presencia de otras conductas antisociales y agresivas. Finalmente se discuten las implicaciones de los resultados obtenidos para la intervención terapéutica con estos adolescentes.

Debido a los 1.400 casos de violencia hacia la mujer, reportados desde noviembre de 2017 hasta ahora en Guayaquil, el programa municipal Amiga ya no estás sola organizó un taller internacional para capacitar a entidades de seguridad y fundaciones que brindan apoyo en situaciones de violencia de género.

José Antonio Echauri Tijeras, miembro y director del área de Psicología, Emergencias y Catástrofes de la ONG Internacional Sar Navarra de España, fue uno de los ponentes. El evento se realizó la mañana de este martes 5 de febrero de 2019 en la Alcaldía de Guayaquil.

El taller consistió en contar las estrategias aplicadas hace 15 años en Navarra para combatir la violencia de género, desde el punto de vista de la víctima y del agresor. La capacitación contó con la participación de miembros de la Policía Nacional, Policía Metropolitana, Fiscalía del Guayas y Galápagos, Defensoría Pública, miembros de dos universidades privadas y de las fundaciones Cepam y María Guare.

La Policía Foral ha percibido un aumento de los casos, tras denunciarse 39 el año pasado.

Las víctimas mayoritarias son chicas de 0 a 15 años agredidas por sus padres o padrastros.

Dolor, golpes, quemaduras o heridas en las zonas íntimas, ropa interior rasgada, llantos frecuentes, sobre todo en referencia a situaciones afectivas o eróticas, miedo a estar sola, a los hombres o a un determinado miembro de la familia, rechazo al padre o a la madre de forma repentina, resistencia a desnudarse y bañarse o autolesiones o intentos de suicidio, conductas precoces o conocimientos sexuales inadecuados para su edad… Todos ellos son indicadores que pueden concurrir en menores víctimas de agresiones sexuales intrafamiliares, un problema que motivó el año pasado en Navarra 39 denuncias por delitos contra la libertad e indemnidad sexual en el ámbito intrafamiliar, cifra que representa el 28% de todos los delitos sexuales denunciados el año pasado en la Comunidad Foral.

Son agresiones machistas de chicos que empiezan a tener sus primeras relaciones de pareja. Estamos hablando de jóvenes de entre 14 y 17 años.

Sólo tenía 16 años cuando comenzó su infierno. “Él tenía 25 años. Fue un maltrato psicológico, un maltrato sexual”, cuenta una joven víctima de la violencia machista. Él le exigía tener relaciones sexuales, y ahora entiende que aquello era una violación

“Era mi obligación. Yo no lo consideraba violación porque él me hizo creer que era mi obligación y me forzaba físicamente a tener relaciones, a pesar de yo estar llorando y decirle que por favor parara, y no paraba”, cuenta.

Después de tres años de malos tratos, dejó la relación. Equivocada, creyó que todo terminaría. Sin embargo, a día de hoy sigue temiendo por su vida. Una violenta relación que comenzó cuando era una niña y que se repite en cientos de adolescentes.

Sólo en Cataluña, las agresiones machistas en menores han aumentado un 45% en los dos últimos años. El incremento también se refleja entre los maltradores adolescentes. En 2016 hubo 177 chavales enjuiciados por este motivo. En 2017, la cifra llegaba a los 266.

Carmen Ruiz Repullo, socióloga y autora del estudio ‘Voces tras los datos’, sobre la violencia de género entre adolescentes, realizó más de 20 entrevistas a chicas maltratadas. Por Priscila Guilayn

P. ¿Es correcto echar la culpa de la violencia de género entre adolescentes a las nuevas tecnologías?

R. No creo que las nuevas tecnologías produzcan ni fomenten formas de violencia o desigualdad. Son un elemento más de la vida cotidiana. Si chicos y chicas tienen una relación sana entre iguales, las redes sociales no son un problema. El foco está en cómo educamos.

P. ¿Cuándo regalar un móvil?