A pesar de que, en principio, el programa está diseñado por Instituciones Penitenciarias para agresores de alto riesgo, el formato de las terapias es individualizado, es decir, se prepara un itinerario en función del delito y de las características personales. Asimismo, se prefiere actuar a través de grupos de intervención reducidos para que la valoración del riesgo sea más eficaz y más atinada a cada caso.

El contrato firmado con PSIMAE, Instituto de Psicología Jurídica y Forense, S.L.P. estará en vigor hasta 2024 y dentro de él se contemplan diferentes facetas de la atención psicológica a víctimas, haciendo especial hincapié en los menores de edad.

También se asumen terapias para los autores de diferentes delitos, destacando entre ellas los programas de terapia individual y de grupo con maltratadores del ámbito familiar y agresores sexuales. Estas terapias se aplicarán a los condenados tanto en régimen ambulatorio como en prisión.