Save the Children es una alianza internacional de organizaciones no gubernamentales que trabaja en la promoción y defensa de los derechos de los niños y niñas. Nuestro marco de referencia es la Convención de Naciones Unidas de 1989 sobre los Derechos del Niño. Por tanto, prevenir toda forma de violencia contra los niños y niñas es una de las obligaciones prioritarias de nuestro trabajo. El Programa de Sensibilización y Prevención del Abuso Sexual Infantil que la organización viene desarrollando desde el año 1997 es la respuesta a una necesidad social detectada. Es un programa de prevención primaria y como tal, su objetivo es garantizar la sensibilización y formación de los agentes sociales implicados en el tema.

En el presente curso se pretende profundizar a nivel teórico y práctico sobre la violencia de género. Además de definirla e identificar sus diferentes tipos e innumerables consecuencias, se revisaran algunos modelos teóricos que explican la vulnerabilidad de las víctimas y su permanencia en una relación violenta y se analizaran factores protectores y de riesgo, tanto de las víctimas como de los victimarios.

Los programas de intervención con agresores sexuales que se realizan en Navarra son llevados a cabo por PSIMAE Instituto de Psicología Jurídica y Forense a través del Servicio Social de Justicia del Gobierno de Navarra. Estos programas son una adaptación del programa que viene desarrollando Instituciones Penitenciarias en sus Centros Penitenciarios de manera interna (PCAS).

En los programas de intervención con víctimas de violencia sexual estudiaremos a la víctima, la sintomatología que puede presentar, especialmente el estrés postraumático. Cómo evaluar esa sintomatología y el tratamiento terapéutico que podemos realizar, siempre teniendo en cuenta el proceso judicial en que puede estar inmersa y que va a afectar en distintos grados a su recuperación. 

2016. Colegio Oficial de la Psicología de Gipuzkoa

Esta Guía para la atención de víctimas de violencia machista surge de la necesidad de abordar de manera eficaz la intervención psicológica, a través de una actuación coordinada, integral y con perspectiva de género en el marco del Programa de Asistencia Psicológica conveniado entre el Colegio Oficial de la Psicología de Gipuzkoa y la Diputación Foral de Gipuzkoa, en vigor desde el año 1993.

Pretende ser una herramienta útil de trabajo y consulta para profesionales de la psicología
que tengan que intervenir en procesos psicoterapéuticos con mujeres víctimas
de violencia machista, a la vez que un instrumento de apoyo que ayude a sistematizar la
información, los recursos y las respuestas profesionales en el ejercicio de la valoración e
intervención psicológica.

El objetivo es sistematizar el proceso de valoración integral y de los efectos de la
violencia física, psíquica y sexual en las mujeres víctimas de violencia machista para
el abordaje terapéutico.

Estudios previos han destacado diversas variables asociadas con la reincidencia en casos de VdG como, por ejemplo, un estilo de personalidad antisocial o tener problemas de abuso de alcohol. Sin embargo, rara vez se ha utilizado un acercamiento multifactorial que incluya en un mismo diseño de investigación múltiples variables, con el fin de contrastar cuáles son las que mejor predicen la reincidencia. El objetivo de nuestro estudio fue identificar las variables predictoras clave de la reincidencia oficial en casos de VdG a partir de un amplio conjunto de variables (i.e., 89 variables), obtenidas de una muestra de hombres condenados por VdG y que habían sido remitidos a un programa de intervención para agresores de pareja (N = 393). 

La investigación científica ha documentado diversos factores individuales y sociales que se asociarían al inicio temprano de conductas de agresión sexual. Una amplia mayoría de los agresores sexuales ha experimentado vivencias sexuales atípicas y traumáticas en su infancia, así como otras situaciones negativas de abandono familiar, maltrato o rechazo afectivo. Como resultado de ello, estos adolescentes muestran mayor vulnerabilidad para el desarrollo de déficits personales severos en autoestima, capacidad de comunicación, y habilidades de relación y afrontamiento de problemas interpersonales; déficits que se conectan a su vez con su mayor riesgo de comisión de infracciones sexuales.

Sandra Siria1, Enrique Echeburúa1  y Pedro J. Amor2
1Universidad del País Vasco y 2Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)

La violencia sexual cometida por adolescentes supone alrededor del 7% de los delitos sexuales denunciados anualmente en España. Sin embargo, la investigación con jóvenes ofensores sexuales en población española es casi inexistente. Por este motivo, un estudio reciente ha analizado las características y factores de riesgo presentes en una muestra formada por 73 jóvenes que estaban cumpliendo una medida judicial por delitos contra la libertad sexual en diferentes comunidades autónomas españolas. Tras analizar los datos extraídos de sus expedientes y de la aplicación de una batería de evaluación formada por entrevistas y autoinformes, los autores señalan que los principales factores de riesgo asociados a la conducta sexual violenta en este grupo están asociados a su historia familiar, a determinadas características de personalidad y al desarrollo de una “sexualización inadecuada” (96% de los casos) relacionada, fundamentalmente, con un inicio precoz en el consumo de pornografía (70%), un ambiente familiar sexualizado (26%) y la presencia de victimización sexual durante la infancia (22%). El estudio presenta interesantes implicaciones de cara al papel del desarrollo de la sexualización desde la infancia en la conducta sexual violenta.

Cerca de 1 de cada 4 menores ha estado expuesto a algún tipo de violencia de género contra la madre.

Esta es una de las alarmantes conclusiones del estudio “Menores y Violencia de Género”, promovido y coordinado por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, y realizado por la Unidad de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense de Madrid.

En un mundo completamente tecnológico marcado todavía por la desigualdad, la violencia de género y en el que la educación afectivo-sexual no siempre está a la orden del día dentro del hogar y de las familias, ni está incluida en el currículo, internet se convierte en docente y consultorio sobre sexualidad y con él, la pornografía.

Desde la División de Psicología Jurídica, y con respecto a las evaluaciones forenses valoramos que el principio básico es que éstas deben ser realizadas de manera presencial, guardando las medidas de seguridad que desde las entidades sanitarias nos recomiendan (para ello, el profesional habilitará salas espaciosas, y empleará medidas de protección como pueden ser las mamparas, mascarillas, geles, etc.).