Esperamos que esta guía pueda cumplir su objetivo final: poder apoyar a la población más joven que, por el motivo que sea, sufre y no es capaz de afrontarlo; que les ayude a comprender que la salud mental no consiste en ser feliz en todo momento, sino que se trata de conocer las emociones y que sean capaces de gestionarlas; que cuando no sean capaces de hacer frente al sufrimiento, sepan cómo pedir ayuda y tengan a quien pedírselo; que entiendan que pedir ayuda es un acto de valentía no de fragilidad.