Background

El consumo problemático de alcohol (PAU) está altamente correlacionado con las conductas de violencia en la pareja (IPV). Sin embargo, cuando se evalúan los tratamientos para los agresores de IPV que abordan el consumo de alcohol, los resultados son variados. Por lo tanto, el objetivo principal de este estudio fue evaluar la efectividad diferencial a largo plazo de un programa de tratamiento individual estándar para agresores de IPV dependiendo de la presencia de PAU.

Método

La muestra estuvo compuesta por 641 agresores masculinos de IPV que completaron un programa especializado de tratamiento individual para agresores de violencia de género. Todos los participantes fueron seguidos durante un año después de la finalización del tratamiento.

Resultados

Los efectos de la PAU sobre el éxito del tratamiento se evaluaron mediante análisis de regresión logística múltiple. El modelo completo era fiable (χ2 = 10,243; df = 3; p = .016), y en general, el 88,8% de las predicciones fueron precisas. Los hallazgos indicaron que la probabilidad de éxito del tratamiento no depende de la presencia de PAU.

Conclusiones

La relación entre la perpetración de IPV y la PAU es altamente compleja, y varios mecanismos subyacentes deben evaluarse más a fondo. En consecuencia, las intervenciones no solo deben detectar el consumo de alcohol, sino también todas las características individuales que podrían requerir un tratamiento personalizado.

Un reciente estudio sobre violencia sexual desmonta la creencia de que la mayoría de las violaciones se producen en la calle, de noche y con el asalto por sorpresa y con violencia. En esta investigación ha participado la socióloga y profesora de la Universidad de Jaén Carmen Ruiz Repullo.

La experta explica que «investigaciones de este tipo sirven para que tengamos conciencia y cuestionemos los mitos que socialmente se van construyendo y hacen que desviemos el foco» de esta realidad. En esta línea, señala que «más del 80% de las violaciones son de personas conocidas por las víctimas», y «la mayoría de las agresiones ocurren dentro del hogar».

Sobre el perfil del agresor, ha dicho que «también hay otro mito porque muchas veces podemos tener la idea de que es una persona reincidente y que ejerce fuerza física, e incluso utiliza un arma». Sin embargo, apunta: «Lo que hemos visto es que solo un 1,7% de los agresores tenía antecedentes por agresiones sexuales».

Con el objetivo de analizar y comprender el abuso sexual en la infancia y adolescencia en España, la Fundación ANAR ha realizado el primer estudio que aborda la evolución de este silenciado problema en los últimos 11 años desde el punto de vista de las víctimas, y que arroja luz sobre asuntos como el perfil de éstas y de los agresores, las formas de abuso, las reacciones del entorno, los síntomas o las consecuencias, entre otros.

La tasa de crecimiento de los casos de abuso fue de un 300,4%, lo que indica que se han multiplicado por 4, pasando de 273 casos en 2008 a 1.093 casos en 2020. Además, mientras que el incremento anual del número de casos fue de un 14,3% de media, en los últimos 5 años se ha disparado al 20,5%, aumentando especialmente los abusos a través de las tecnologías: Grooming (36,7% de crecimiento anual) y Sexting (25,0%).

 

El responsable de PSIMAE  Instituto de Psicología Jurídica y Forense, Josean Echauri, ha advertido del incremento de chicos jóvenes, en numerosas ocasiones con signos de intolerancia a la frustración y a los límites, en programas de intervención psicológica por condenas por violencia machista.

25N. DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

DELEGACIÓN DEL GOBIERNO EN NAVARRA

«Violencia de Género: la mirada del agresor»

26 de noviembre de 2021

Planetario de Pamplona

Inscripciones: https://forms.gle/zEmR4xL2sxApMgbY9

Casi la mitad de los hombres jóvenes considera que la violencia de género no es un problema grave en la sociedad, según el barómetro sobre juventud y género de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción.

Uno de cada cinco hombres de entre 15 y 29 años considera que la violencia machista no existe y que es solo un “invento ideológico”, según se recoge en el barómetro sobre juventud y género de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) publicado este miércoles. Esta cifra se ha duplicado en cuatro años, cuando la organización comenzó a realizar esta encuesta. Además, casi la mitad de los varones de estas edades considera que la violencia hacia las mujeres no es un problema grave en la sociedad, un incremento de cuatro puntos respecto a 2017. Existe un importante sesgo ideológico en esta percepción: un 35,3% de los jóvenes de ambos sexos que se identifican con el espacio ideológico de la derecha consideran que la violencia de género no existe, y solo un 55,5% considera que sea un problema social grave, frente al 77,9% de la juventud de izquierdas.

La Comunidad de Madrid ha reafirmado su apuesta por el modelo de intervención que mantiene desde casi dos décadas para jóvenes y menores que cumplen condena. Un modelo que «queda avalado por datos como el escaso porcentaje de riesgo de reincidencia y los buenos resultados de sus programas de reinserción sociolaboral, todo ello en un contexto tan difícil como la crisis sanitaria provocada por la pandemia».

Entrevista en Radio Euskadi

REHABILITACIÓN EN PRISIÓN: Programa para el Control de la Agresividad Sexual

El Centro Penitenciario de Pamplona inició en abril un programa de terapia psicológica para agresores sexuales en el que actualmente participan de forma voluntaria nueve reos condenados por agresión sexual o delitos contra la libertad sexual, previamente seleccionados por la Junta de Tratamiento del centro penitenciario. Este servicio, adjudicado al Instituto de Psicología Jurídica y Forense (Psimae), ya se viene ofreciendo desde hace una década a condenados en régimen ambulatorio con sentencia judicial. ¿A qué perfil de agresor? ¿Con qué eficacia? Contextualizamos el tema, para su posterior análisis, con Josean Echauri, psicólogo responsable del Psimae (minuto 33).

El abuso de la pornografía en menores enlaza las ideas de violencia y placer, según Josean Echauri, de Psimae.

Con más de un año de recorrido a las espaldas, ha quedado constatado que la pandemia ha afectado a todos los niveles de la vida y de la sociedad de forma negativa, también en el campo de los delitos sexuales. En este sentido, los expertos han advertido un aumento significativo en las conductas de abusos sexuales en la infancia, siendo estos cometidos en el 80% de las ocasiones por parte del entorno cercano –familiares en la gran mayoría de los casos– del menor.

Así lo expuso Josean Echauri Tijeras, doctor en Psicología y responsable de PSIMAE Instituto de Psicología Jurídica y Forense, quien alertó también de que la pandemia ha agravado los delitos de violencia de género. En esta línea, si bien en un principio el confinamiento establecido en marzo de 2020 para frenar la expansión de la covid-19 hizo que cayeran los asaltos a las personas en lugares públicos ante la imposibilidad de salir de casa, esto también supuso un arma de doble filo en cuanto a que los delitos que tienen que ver con la intimidad del hogar crecieron exponencialmente.