Desde que España se puso en guardia frente al coronavirus, las razones de la ciencia han logrado algo en lo que la política de las emociones lleva 25 años fracasando: acortar el tiempo de la cárcel para muchos presos. Las sucesivas reformas penales han llevado la tasa de encarcelamiento española a estar entre las más altas de Europa occidental. Ahora, el protocolo sanitario, que aconseja reducir el contacto y descongestionar espacios cerrados, mandó a casa a 3.000 presos entre marzo y abril. La situación renueva así una pregunta que el debate político ignora desde hace décadas: ¿Y si la prisión no fuera lo mejor para la rehabilitación?

Instituciones Penitenciarias ha lanzado la campaña ‘vida extra, contágiate de vida’, para prevenir la entrada de droga en las cárceles una vez se reabran las visitas con normalidad. Durante la pandemia, los centros se han limpiado de estupefacientes al haber reducido el contacto con el exterior, según indican fuentes a Confidencial Digital.  El temor ahora es que es que la reapertura produzca alteración en el comportamiento de muchos presos que llevan tiempo sin consumir

«Las secuelas son diferentes en cada una de las personas pero el daño y los trastornos son evidentes en todos ellos», señala José Antonio Echauri, el psicólogo que ha comenzado terapia con estas víctimas.

Esta ley, que se tramitará por vía urgente, ha sido el caballo de batalla de las organizaciones de infancia durante años, que ahora reclaman consenso a las fuerzas políticas en el Parlamento. Fuentes del Gobierno prevén que pueda entrar en vigor en menos de un año, dado que el proceso legislativo se alargará durante meses. La ley fue uno de los principales compromisos que Pedro Sánchez asumió al llegar al poder. A finales de 2018, el texto pasó en primera lectura por Consejo de Ministros y entonces se preveía que en unos meses llegara al Congreso. Antes de que se anunciara el Gobierno de coalición, con la exministra María Luisa Carcedo, la norma estaba prácticamente lista. Al asumir Pablo Iglesias la vicepresidencia segunda se comprometió a que sería el primer proyecto que aprobaría su departamento. Este jueves dijo en el Congreso que su equipo había acelerado los trámites para que la normativa viera la luz cuanto antes.

Esta es la tercera y última parte de la entrevista que Leticia Garcés hace a Josean Echauri doctor en Psicología por la Universidad Pública de Navarra, dentro del proyecto #informados de #padresformados en colaboración con Jose Luis Cordon Cuesta donde hablamos de la #violenciafiloparental que está muy relacionado con la baja tolerancia a la #frustracion Hay que tener claro cual es nuestra posición de adulto, somos una referencia afectiva necesaria por eso «quien es colega de su hijo lo deja huérfano de referencia». ¿Que se diferencia un camino de un campo abierto? Las dos veredas, padre, madre y la importancia de limitar porque cuando carecen de ello, están en continua búsqueda de esos límites. Hablamos del maltrato por acción o por omisión, el riesgo es que se de continuamente y se convierta en hábito. También nos habla de la asociación que preside, la Asociación Iberoamericana de Psicología Jurídica – AIPJ que la componen 16 países.

En esta segunda entrevista que Leticia Garcés hace a Josean Echauri doctor en Psicología por la Universidad Pública de Navarra, dentro del proyecto #informados de #padresformados en colaboración con Jose Luis Cordon Cuesta, hablamos de la importancia de formar a los niños y niñas en competencias emocionales desde temprana edad porque los datos nos dicen que el 30% de los agresores de violencia de genero son menores de 30 años. Internet es una herramienta maravillosa pero que tiene que ser supervisada por los padres porque la realidad es que youtube se ha convertido en el gran educador y referente para los y las jóvenes. Josean nos cuenta que también van a los institutos para a conversar con los jóvenes sobre la importancia de la fortaleza del grupo ante el #bullying entre otros temas. También destacamos y hablamos de los y las jóvenes que están teniendo relaciones saludables y que se posiciona en contra de la violencia.

Esta es la primera entrevista que Leticia Garcés hace a Josean Echauri doctor en Psicología por la Universidad Pública de Navarra, dentro del proyecto #informados de #padresformados en colaboración con Jose Luis Cordon Cuesta, donde hablamos de la importancia de supervisar a nuestros hijos e hijas, reflexionamos sobre la necesidad de que tengan experiencias de frustración suficientes con límites y acompañamiento parental para que cuando crezcan cuenten con la capacidad de enfrentarse a nuevas frustraciones. Los primeros años de nuestros hijos e hijas son vitales para que aprenden a tolerar y gestionar la frustración, cuidado con los hijos #hiperprotegidos, hay que ir llenando la cajita de herramientas desde pequeños, #habilidadessociales #valores #competenciasemocionales para enfrentar el mundo de otra manera

A pesar de que, en principio, el programa está diseñado por Instituciones Penitenciarias para agresores de alto riesgo, el formato de las terapias es individualizado, es decir, se prepara un itinerario en función del delito y de las características personales. Asimismo, se prefiere actuar a través de grupos de intervención reducidos para que la valoración del riesgo sea más eficaz y más atinada a cada caso.

El contrato firmado con PSIMAE, Instituto de Psicología Jurídica y Forense, S.L.P. estará en vigor hasta 2024 y dentro de él se contemplan diferentes facetas de la atención psicológica a víctimas, haciendo especial hincapié en los menores de edad.

También se asumen terapias para los autores de diferentes delitos, destacando entre ellas los programas de terapia individual y de grupo con maltratadores del ámbito familiar y agresores sexuales. Estas terapias se aplicarán a los condenados tanto en régimen ambulatorio como en prisión.

Para explicar la violencia filio-parental a nivel teórico se ha recurrido a la teoría del aprendizaje social (Bandura y Walters, 1959, 1963). Esta teoría sostiene que las conductas violentas que los progenitores emplean para relacionarse, tanto entre sí (victimización vicaria) como con los hijos (victimización directa), sirven de modelo para que los hijos aprendan por modelado. A este respecto, se han considerado como  moderadores de la relación entre la violencia entre progenitores y descendientes, así como los tipos de victimización infantil (directa y vicaria) como el tipo de violencia ejercida por los descendientes (física y psicológica). Tanto el tipo directo de victimización infantil como vicario se cree que incrementan la probabilidad de desarrollar conductas violentas ascendentes, encontrándose resultados similares en poblaciones comunitarias y judiciales. Si bien, la teoría y los modelos derivados del aprendizaje social han recibido apoyo general, se han encontrado resultados contrarios.