Abstract

Objetivo: Este estudio evaluó la eficacia diferencial a largo plazo de un programa de tratamiento para agresores de violencia hacia la pareja (IPV),)  dependiendo de haber sufrido o no violencia familiar infantil (CFV).

Método:  Se incluyó una muestra de 1.008 agresores masculinos en el estudio. En la evaluación pretratamiento se realizaron comparaciones entre maltratadores con CFV (n= 339) y sin CFV (n= 669) sobre características sociodemográficas y variables psicopatológicas. La eficacia diferencial del tratamiento se evaluó en el post-tratamiento, y en el seguimiento a un año.  

Resultados: La evaluación previa al tratamiento mostró que los agresores con CFV tenían un nivel de educación más bajo, tasas más altas de antecedentes psiquiátricos previos y el acceso voluntario al tratamiento. Además, iniciaron el programa de tratamiento con más síntomas psicopatológicos, evaluados a través del SCL-90-R y el STAXI-2. En cuanto a los resultados del tratamiento, las tasas no alcanzaron diferencias significativas entre los grupos. Las medidas repetidas ANOVA evidenciaron una mejora estadísticamente significativa en los síntomas psicopatológicos en la mayoría de las variables para ambos grupos. Sin embargo, las comparaciones entre grupos sobre síntomas psicopatológicos mostraron que los agresores con CFV se vieron afectados en un grado significativamente mayor en muchas variables en el post-tratamiento y en el seguimiento, aunque no se encontraron diferencias en las tasas globales de resultados del tratamiento.

Discusión:  Esta investigación pone de relieve la heterogeneidad de los agresores masculinos de la IPV y la progresión diferencial a lo largo de los programas de tratamiento de acuerdo con la presencia de CFV.

Los programas de intervención con agresores sexuales que se realizan en Navarra son llevados a cabo por PSIMAE Instituto de Psicología Jurídica y Forense a través del Servicio Social de Justicia del Gobierno de Navarra. Estos programas son una adaptación del programa que viene desarrollando Instituciones Penitenciarias en sus Centros Penitenciarios de manera interna (PCAS).

En los programas de intervención con víctimas de violencia sexual estudiaremos a la víctima, la sintomatología que puede presentar, especialmente el estrés postraumático. Cómo evaluar esa sintomatología y el tratamiento terapéutico que podemos realizar, siempre teniendo en cuenta el proceso judicial en que puede estar inmersa y que va a afectar en distintos grados a su recuperación. 

En el presente curso se pretende profundizar a nivel teórico y práctico sobre la violencia de género. Además de definirla e identificar sus diferentes tipos e innumerables consecuencias, se revisaran algunos modelos teóricos que explican la vulnerabilidad de las víctimas y su permanencia en una relación violenta y se analizaran factores protectores y de riesgo, tanto de las víctimas como de los victimarios.

2016. Colegio Oficial de la Psicología de Gipuzkoa

Esta Guía para la atención de víctimas de violencia machista surge de la necesidad de abordar de manera eficaz la intervención psicológica, a través de una actuación coordinada, integral y con perspectiva de género en el marco del Programa de Asistencia Psicológica conveniado entre el Colegio Oficial de la Psicología de Gipuzkoa y la Diputación Foral de Gipuzkoa, en vigor desde el año 1993.

Pretende ser una herramienta útil de trabajo y consulta para profesionales de la psicología
que tengan que intervenir en procesos psicoterapéuticos con mujeres víctimas
de violencia machista, a la vez que un instrumento de apoyo que ayude a sistematizar la
información, los recursos y las respuestas profesionales en el ejercicio de la valoración e
intervención psicológica.

El objetivo es sistematizar el proceso de valoración integral y de los efectos de la
violencia física, psíquica y sexual en las mujeres víctimas de violencia machista para
el abordaje terapéutico.

«Las secuelas son diferentes en cada una de las personas pero el daño y los trastornos son evidentes en todos ellos», señala José Antonio Echauri, el psicólogo que ha comenzado terapia con estas víctimas.

Los resultados mostraron que las mujeres que desistieron al inicio del procedimiento, en comparación con quienes desistieron en momentos avanzados del mismo, sentían más culpabilidad tras la denuncia y aceptaban en mayor medida la creencia de que “el amor todo lo puede y por eso es necesario aguantar para salvar la relación”. Estas mujeres también habían pensado más en volver con la pareja tras la denuncia, pensaban que la denuncia serviría como señal de advertencia para el agresor y así él cambiaría su comportamiento, se arrepentían en mayor medida por haberle denunciado y también mantenían un contacto más frecuente con el agresor tras la denuncia, al mismo tiempo que no esperaban obtener protección por parte del sistema judicial, apenas solicitaron órdenes de protección, y en pocos casos estaban en proceso de divorcio durante el procedimiento judicial por violencia de género.

PAMPLONA – Josean Echauri, responsable del gabinete de psicología forense Psimae, que atiende habitualmente a las víctimas de delitos en Navarra, recuerda que su equipo también se encuentra activo a través del 112 para la intervención psicológica de urgencia en crisis y situaciones de emergencia. Así son tales las desapariciones, fallecimientos o catástrofes, y en ese marco tan amplio de desgracias que pueden afectar al ser humano, se encuentra esta crisis transfronteriza y que va a enfrentar a las personas a situaciones hasta ahora más propias de la fición. Hasta el momento, en el segundo día del estado de alarma y, por tanto, del confinamiento general, no habían tenido que prestar atención por cuestiones de ansiedad y estrés, pero no son descartables.

MÁS INFORMACIÓN

A pesar de que, en principio, el programa está diseñado por Instituciones Penitenciarias para agresores de alto riesgo, el formato de las terapias es individualizado, es decir, se prepara un itinerario en función del delito y de las características personales. Asimismo, se prefiere actuar a través de grupos de intervención reducidos para que la valoración del riesgo sea más eficaz y más atinada a cada caso.

El contrato firmado con PSIMAE, Instituto de Psicología Jurídica y Forense, S.L.P. estará en vigor hasta 2024 y dentro de él se contemplan diferentes facetas de la atención psicológica a víctimas, haciendo especial hincapié en los menores de edad.

También se asumen terapias para los autores de diferentes delitos, destacando entre ellas los programas de terapia individual y de grupo con maltratadores del ámbito familiar y agresores sexuales. Estas terapias se aplicarán a los condenados tanto en régimen ambulatorio como en prisión.