El abuso de la pornografía en menores enlaza las ideas de violencia y placer, según Josean Echauri, de Psimae.

Con más de un año de recorrido a las espaldas, ha quedado constatado que la pandemia ha afectado a todos los niveles de la vida y de la sociedad de forma negativa, también en el campo de los delitos sexuales. En este sentido, los expertos han advertido un aumento significativo en las conductas de abusos sexuales en la infancia, siendo estos cometidos en el 80% de las ocasiones por parte del entorno cercano –familiares en la gran mayoría de los casos– del menor.

Así lo expuso Josean Echauri Tijeras, doctor en Psicología y responsable de PSIMAE Instituto de Psicología Jurídica y Forense, quien alertó también de que la pandemia ha agravado los delitos de violencia de género. En esta línea, si bien en un principio el confinamiento establecido en marzo de 2020 para frenar la expansión de la covid-19 hizo que cayeran los asaltos a las personas en lugares públicos ante la imposibilidad de salir de casa, esto también supuso un arma de doble filo en cuanto a que los delitos que tienen que ver con la intimidad del hogar crecieron exponencialmente.

El Centro Penitenciario de Pamplona cuenta desde el pasado mes de abril con un programa de terapia psicológica para agresores sexuales que se encuentren presos, dando así respuesta a la demanda transmitida tanto desde Instituciones Penitenciarias como desde el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria.

Este servicio, adjudicado al Psimae, Instituto de Psicología Jurídica y Forense y que estará en vigor hasta 2024, ya se venía ofreciendo desde hace una década a condenados en régimen ambulatorio con sentencia judicial. Ahora, se ha extendido a la cárcel de la capital navarra en el que actualmente participan de forma voluntaria nueve reos condenados por agresión sexual o delitos contra la libertad sexual, previamente seleccionados por la Junta de Tratamiento del centro penitenciario.

La intervención con agresores sexuales que cumplen condena en el Centro Penitenciario de Iruñea «va a la raíz del problema», sostiene el sicólogo del servicio Psimae, Instituto de Psicología Jurídica y Forense, Josean Etxauri, quien subraya que la terapia orientada a agresores sexuales acaba siendo «un sistema preventivo para las propias víctimas».

Esta iniciativa, que en esta primera edición concluirá en 2022 pero que tiene visos de continuidad, será gestionada por personal del Instituto de Psicología Jurídica y Forense PSIMAE, adjudicatario del contrato para la atención terapéutica a víctimas y agresores de diferentes tipos de violencia, licitado por la Dirección General de Justicia.

Abstract

Objetivo: Este estudio evaluó la eficacia diferencial a largo plazo de un programa de tratamiento para agresores de violencia hacia la pareja (IPV),)  dependiendo de haber sufrido o no violencia familiar infantil (CFV).

Método:  Se incluyó una muestra de 1.008 agresores masculinos en el estudio. En la evaluación pretratamiento se realizaron comparaciones entre maltratadores con CFV (n= 339) y sin CFV (n= 669) sobre características sociodemográficas y variables psicopatológicas. La eficacia diferencial del tratamiento se evaluó en el post-tratamiento, y en el seguimiento a un año.  

Resultados: La evaluación previa al tratamiento mostró que los agresores con CFV tenían un nivel de educación más bajo, tasas más altas de antecedentes psiquiátricos previos y el acceso voluntario al tratamiento. Además, iniciaron el programa de tratamiento con más síntomas psicopatológicos, evaluados a través del SCL-90-R y el STAXI-2. En cuanto a los resultados del tratamiento, las tasas no alcanzaron diferencias significativas entre los grupos. Las medidas repetidas ANOVA evidenciaron una mejora estadísticamente significativa en los síntomas psicopatológicos en la mayoría de las variables para ambos grupos. Sin embargo, las comparaciones entre grupos sobre síntomas psicopatológicos mostraron que los agresores con CFV se vieron afectados en un grado significativamente mayor en muchas variables en el post-tratamiento y en el seguimiento, aunque no se encontraron diferencias en las tasas globales de resultados del tratamiento.

Discusión:  Esta investigación pone de relieve la heterogeneidad de los agresores masculinos de la IPV y la progresión diferencial a lo largo de los programas de tratamiento de acuerdo con la presencia de CFV.

Los programas de intervención con agresores sexuales que se realizan en Navarra son llevados a cabo por PSIMAE Instituto de Psicología Jurídica y Forense a través del Servicio Social de Justicia del Gobierno de Navarra. Estos programas son una adaptación del programa que viene desarrollando Instituciones Penitenciarias en sus Centros Penitenciarios de manera interna (PCAS).

En los programas de intervención con víctimas de violencia sexual estudiaremos a la víctima, la sintomatología que puede presentar, especialmente el estrés postraumático. Cómo evaluar esa sintomatología y el tratamiento terapéutico que podemos realizar, siempre teniendo en cuenta el proceso judicial en que puede estar inmersa y que va a afectar en distintos grados a su recuperación. 

En el presente curso se pretende profundizar a nivel teórico y práctico sobre la violencia de género. Además de definirla e identificar sus diferentes tipos e innumerables consecuencias, se revisaran algunos modelos teóricos que explican la vulnerabilidad de las víctimas y su permanencia en una relación violenta y se analizaran factores protectores y de riesgo, tanto de las víctimas como de los victimarios.

2016. Colegio Oficial de la Psicología de Gipuzkoa

Esta Guía para la atención de víctimas de violencia machista surge de la necesidad de abordar de manera eficaz la intervención psicológica, a través de una actuación coordinada, integral y con perspectiva de género en el marco del Programa de Asistencia Psicológica conveniado entre el Colegio Oficial de la Psicología de Gipuzkoa y la Diputación Foral de Gipuzkoa, en vigor desde el año 1993.

Pretende ser una herramienta útil de trabajo y consulta para profesionales de la psicología
que tengan que intervenir en procesos psicoterapéuticos con mujeres víctimas
de violencia machista, a la vez que un instrumento de apoyo que ayude a sistematizar la
información, los recursos y las respuestas profesionales en el ejercicio de la valoración e
intervención psicológica.

El objetivo es sistematizar el proceso de valoración integral y de los efectos de la
violencia física, psíquica y sexual en las mujeres víctimas de violencia machista para
el abordaje terapéutico.