Con la finalidad de mejorar la comprensión de los factores de riesgo implicados en los delitos sexuales cometidos por adolescentes, se han recopilado datos de 63 menores infractores que habían cometido al menos un delito sexual y cumplido una medida de internamiento en la Comunidad de Madrid por estos hechos entre los años 2006 y 2015. Para explorar posibles diferencias se han establecido dos grupos atendiendo a la clasificación basada en la edad de la víctima, distinguiendo entre adolescentes que agreden sexualmente a niños menores (AM) y adolescentes que agreden sexualmente a iguales o adultos (AI). Los resultados indican que el grupo AM presenta un perfil caracterizado por una mayor victimización y aislamiento social, mientras que el grupo AI se caracteriza por una mayor presencia de otras conductas antisociales y agresivas. Finalmente se discuten las implicaciones de los resultados obtenidos para la intervención terapéutica con estos adolescentes.

Se analizan las características de la vulneración de la orden judicial de protección (OP) en hombres que previamente habían sido condenados por un delito de violencia de género. Se analizaron 131 sentencias condenatorias correspondientes a 80 agresores. Se identificaron diferentes tipos de acoso (telefónico, domiciliario, acudiendo a lugares públicos frecuentados por la víctima, etc.). Estos comportamientos fueron agrupados en tres categorías: manipulación y búsqueda de reconciliación, control, seguimiento o vigilancia y violencia contra la víctima. Las amenazas de muerte a la víctima o a allegados se dieron en el 31.3% de los casos y el 48% de los agresores que volvieron a convivir con su expareja la agredieron de nuevo. En conclusión, la OP no garantiza la finalización del maltrato o del acoso y las mujeres que restablecen la relación con su expareja agresora están en riesgo de ser revictimizadas. Se discuten las implicaciones para la investigación y práctica clínica.

El trabajo del Centro de Estudio e Investigación ANAR de la infancia y adolescencia nos permite hoy, a través de este estudio de las llamadas realizadas al Teléfono ANAR, conocer en mayor profundidad y precisión la violencia que padecen los niños, niñas y adolescentes y su evolución.

Durante estos 8 años hemos atendido un total de 25.323 casos. Estos datos poseen un gran valor, pues debemos tener en cuenta que ninguna encuesta o sondeo que pudiéramos hacer en la calle permitiría descubrir lo que los menores de edad están padeciendo y nos cuentan en el Teléfono ANAR. Son las propias víctimas las que confían en Fundación ANAR y sacan a la luz situaciones inconfesables que llevan guardando en su interior hasta ese momento.

 

Agresores sexuales juveniles: tipología y perfil psicosocial en función de la edad de sus víctimas

Juvenile sexual offenders: Typology and psychosocial profile according to the age of their victims
Carlos Benedictoa,, David Ronceroa, Luis Gonzálezb
Centro de Ejecución de Medidas Judiciales “Teresa de Calcuta” (Asociación GINSO), España
Agencia de la Comunidad de Madrid para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor, Madrid, España

Recibido 11 enero 2016, Aceptado 24 mayo 2016

Resumen

Con la finalidad de mejorar la comprensión de los factores de riesgo implicados en los delitos sexuales cometidos por adolescentes, se han recopilado datos de 63 menores infractores que habían cometido al menos un delito sexual y cumplido una medida de internamiento en la Comunidad de Madrid por estos hechos entre los años 2006 y 2015. Para explorar posibles diferencias se han establecido dos grupos atendiendo a la clasificación basada en la edad de la víctima, distinguiendo entre adolescentes que agreden sexualmente a niños menores (AM) y adolescentes que agreden sexualmente a iguales o adultos (AI). Los resultados indican que el grupo AM presenta un perfil caracterizado por una mayor victimización y aislamiento social, mientras que el grupo AI se caracteriza por una mayor presencia de otras conductas antisociales y agresivas. Finalmente se discuten las implicaciones de los resultados obtenidos para la intervención terapéutica con estos adolescentes.

El presente informe ofrece algunos avances en el estudio de las agresiones sexuales con víctima desconocida (AVD) con el fin de ayudar a los investigadores criminales a reconocer patrones y perfiles, tanto de los hechos como de los sujetos, a partir de los primeros indicios de la investigación. Estos avances nos permiten generar mecanismos para priorizar los posibles sospechosos y resolver los casos de forma más eficaz y eficiente.

Joel Juarros Basterretxea1, Juan Herrero Olaizola1, Asunción Fernández Suárez1, Beatriz Pérez2 y Francisco Javier Rodríguez Díaz1
1Universidad de Oviedo
2Universidad de La Frontera

RESUMEN
En varias de las investigaciones sobre hombres maltratadores se ha demostrado que éstos no sólo son violentos contra la pareja, sino también en el ámbito extrafamiliar, lo cual ha sido utilizado por los investigadores para ilustrar la etiología común de la violencia general y la violencia en la pareja íntima (VPI). Utilizando datos de hombres violentos en prisión se han analizado las características individuales, familiares y comunitarias de dos grupos de agresores violentos: maltratadores generalistas (GB) y hombres violentos en general fuera de la familia (GEVM). Los GB fueron condenados por delitos de violencia de género (de acuerdo con la legislación española), mientras que los GEVM no han sido condenados nunca por tales delitos. La muestra está compuesta por 153 hombres internos en el Centro Penitenciario de Villabona (Asturias, España). Se ha dispuesto de variables sociodemográficas así como de registros judiciales. La distinción entre los grupos se ha establecido en base a los registros oficiales. Se han llevado a cabo análisis multivariados de covarianza (MANCOVA) para estudiar las diferencias entre los grupos de estudio en las variables individuales, familiares y comunitarias. Los resultados de los MANCOVA indican que no existen diferencias estadísticamente significativas en los ámbitos individual, familiar y comunitario entre los grupos, apoyando la perspectiva teórica que defiende que la violencia general y la VPI comparten una etiología común. Estos resultados han sido discutidos teniendo en cuenta el debate sobre la potencial etiología común de estos dos tipos de violencia.

Evaluación psicológica forense de los abusos y maltratos a niños, niñas y adolescentes.
Guía elaborada por la  Asociación de Psicólogos Forenses de la Administración de Justicia.

Más información

Ismael Loinaz (a), Isabel Marzabal (b), and Antonio Andrés-Pueyo (a)
(a) University of Barcelona, Spain; (b) National Distance Education University (UNED), Madrid, Spain
Recibido a 14 de Mayo de 2017, Aceptado a 9 de Octubre de 2017

Resumen

La forma más alarmante de violencia de pareja es el homicidio. La evaluación del riesgo en agresores de pareja es algo habitual en contextos policiales y penitenciarios con el objetivo de prevenir la reincidencia y los desenlaces mortales. El objetivo del estudio fue analizar si los hombres que matan a su pareja (homicidio de pareja – HP) presentan factores de riesgo diferentes a los de aquellos que matan a una mujer con la que no mantienen relación de pareja (no homicidio de pareja – no-HP). Se describen las características delictivas de 30 homicidios de pareja consumados o intentados que han recibido sentencia en Cataluña (España) entre 2004 y 2009. Además, se compararon los factores de riesgo en los 21 HP consumados y una muestra de 20 no-HP utilizando el RisCanvi, un instrumento actuarial utilizado en las prisiones de Cataluña en la gestión de los internos. Los resultados solo mostraron diferencias en el rol delictivo y en temeridad, más prevalentes en los no-HP, en consonancia con la investigación que señala que los HP son similares a otros homicidas. Se discute la implicación de estos resultados en la valoración y gestión del riesgo en estos casos de violencia de pareja.

Victoria A. Ferrer-Perez
Virginia Ferreiro-Basurto
Capilla Navarro-Guzmán
Esperanza Bosch-Fiol
Departamento de Psicología, Universidad de las Islas Baleares, España
Psychosocial Intervention Available online 18 July 2016
La implementación de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género ha tenido, entre otras consecuencias, la generalización de programas de intervención con maltratadores en casos de violencia de género aplicados en España. El objetivo de esta investigación es conocer el punto de vista de profesionales especializados/as sobre estos programas. Para ello, se optó por una metodología cualitativa, realizando entrevistas semiestructuradas a 65 informantes clave, esto es, profesionales con experiencia en implementar y/o gestionar y evaluar este tipo de programas. En general, estos/as profesionales estaban satisfechos/as con los programas en los que habían participado y los valoraban de forma positiva, considerando que determinadas características de los participantes y de los propios programas contribuyen a favorecer o dificultar el éxito de estos y que podrían obtenerse mejores resultados al personalizar las intervenciones. Estos resultados ofrecen información valiosa para comprender las dificultades halladas al implementar estos programas y para mejorarlos.
Javier Fernández-Montalvo
Jose A. Echauri
Maria Martinez
Juana M. Azcarate
Jose J. Lopez-Goñi
Violence and Victims, Volume 30, Number 1, 2015
In this article, the impact of a court-mandated psychological treatment program for men who had committed an offense of intimate partner violence is tested. The sample consisted of 235 men who received a suspended sentence after being charged and sentenced for an offense in relation to intimate partner violence. The success rate in the post treatment period was 37.4%, and the improvement rate was 48.1%. Therefore, in 85.5% of cases, the treatment program was effective. Results after 12 months of follow-up were almost identical. Moreover, there was a significant decrease in associated psychopathological symptoms. Regarding prediction of therapeutic results, batterers who were older, who had more distorted thoughts about violence, and who had not been victims of childhood abuse were at a significantly greater risk of treatment failure.