La Comunidad Foral atendió el año pasado, a través de la Oficina de Atención a Víctimas de Delitos del Gobierno de Navarra, a 26 nuevas víctimas secundarias de delitos, es decir, a aquellas personas que, a pesar de no haber sufrido directamente un delito, padecen las consecuencias negativas del mismo, especialmente al haberse producido los hechos en el entorno familiar. Así, ascienden hasta las 75 personas que necesitaron intervención en 2018, teniendo en cuenta las que venían recibiendo atención desde el año anterior.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *