La explotación sexual comercial infantil y adolescente (ESCIA) es una de las formas de victimización sexual más graves y menos conocidas en España, ya que tradicionalmente se ha percibido como un fenómeno vinculado a países en vías de desarrollo. Sin embargo, recientes estudios han alertado de que se trata de un problema social que también ocurre en el contexto europeo, especialmente en aquellos jóvenes tutelados por el sistema de protección (Benavente et al., 2021).

La ESCIA no es un fenómeno homogéneo e incluye un amplio rango de situaciones que difieren en términos de motivación, presencia o ausencia de coerción, o frecuencia de conducta. Así, es necesario llevar a cabo estudios en diferentes contextos culturales dado que, como se ha constatado, las experiencias de explotación deben analizarse dentro de la propia realidad social y de sus víctimas.

Ignacio J. Subijana, Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, España

Enrique Echeburúa, Universidad del País Vasco (UPV/EHU), España

Resumen

El artículo analiza la aportación de la prueba pericial psicológica al proceso judicial, así como los diferentes roles desempeñados por los psicólogos. Se describen los diferentes temas sobre los que cabe solicitar un dictamen a un psicólogo y se valora el rol procesal del psicólogo en el juicio, con especial mención a las diferencias entre su actuación como testigo-perito o su aportación como perito desde la perspectiva del secreto profesional. Asimismo se profundiza en las diversas funciones del perito y del juez en un proceso para garantizar un espacio procesal en el que el perito aporta un conocimiento especializado para coadyuvar a la decisión y el juez resuelve de forma argumentada el conflicto en el que se ha contado con la aportación del perito. Finalmente se señalan los conflictos de roles existentes actualmente y los principales retos de futuro en el ámbito de los dictámenes periciales.

El primer estudio de prevalencia realizado en seis países europeos, incluido España, con una muestra de 10.302 personas concluye que el 65% de los menores han sufrido violencia psicológica y el 35% violencia sexual durante la práctica deportiva.

Una de cada dos víctimas de violencia de género no abandona a su agresor por temor a lo que pueda ocurrir con su mascota. A través de una red voluntaria de casas de acogida, el programa VioPet ha ofrecido un espacio seguro a los animales de más de 360 mujeres en el último año y medio.

Background

El consumo problemático de alcohol (PAU) está altamente correlacionado con las conductas de violencia en la pareja (IPV). Sin embargo, cuando se evalúan los tratamientos para los agresores de IPV que abordan el consumo de alcohol, los resultados son variados. Por lo tanto, el objetivo principal de este estudio fue evaluar la efectividad diferencial a largo plazo de un programa de tratamiento individual estándar para agresores de IPV dependiendo de la presencia de PAU.

Método

La muestra estuvo compuesta por 641 agresores masculinos de IPV que completaron un programa especializado de tratamiento individual para agresores de violencia de género. Todos los participantes fueron seguidos durante un año después de la finalización del tratamiento.

Resultados

Los efectos de la PAU sobre el éxito del tratamiento se evaluaron mediante análisis de regresión logística múltiple. El modelo completo era fiable (χ2 = 10,243; df = 3; p = .016), y en general, el 88,8% de las predicciones fueron precisas. Los hallazgos indicaron que la probabilidad de éxito del tratamiento no depende de la presencia de PAU.

Conclusiones

La relación entre la perpetración de IPV y la PAU es altamente compleja, y varios mecanismos subyacentes deben evaluarse más a fondo. En consecuencia, las intervenciones no solo deben detectar el consumo de alcohol, sino también todas las características individuales que podrían requerir un tratamiento personalizado.

Un reciente estudio sobre violencia sexual desmonta la creencia de que la mayoría de las violaciones se producen en la calle, de noche y con el asalto por sorpresa y con violencia. En esta investigación ha participado la socióloga y profesora de la Universidad de Jaén Carmen Ruiz Repullo.

La experta explica que «investigaciones de este tipo sirven para que tengamos conciencia y cuestionemos los mitos que socialmente se van construyendo y hacen que desviemos el foco» de esta realidad. En esta línea, señala que «más del 80% de las violaciones son de personas conocidas por las víctimas», y «la mayoría de las agresiones ocurren dentro del hogar».

Sobre el perfil del agresor, ha dicho que «también hay otro mito porque muchas veces podemos tener la idea de que es una persona reincidente y que ejerce fuerza física, e incluso utiliza un arma». Sin embargo, apunta: «Lo que hemos visto es que solo un 1,7% de los agresores tenía antecedentes por agresiones sexuales».