La violencia contra la mujer -especialmente la ejercida por su pareja y la violencia sexual- constituye un grave problema de salud pública y una violación de los derechos humanos de las mujeres. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, casi un tercio de las mujeres de todo el mundo son víctimas de violencia física y/o abusos sexuales por parte de sus parejas o abusos sexuales de otras personas a lo largo de su vida. En la mayoría de los casos, estas agresiones las comete la pareja en el hogar.

De acuerdo con la OMS, la situación actual generada por el coronavirus puede incrementar los riesgos de violencia dentro del hogar, especialmente en caso de confinamiento forzoso. En este contexto, la Organización Mundial insta a Gobiernos y legisladores políticos para que incluyan los servicios esenciales para el abordaje de la violencia contra las mujeres en los planes de preparación y respuesta para el COVID-19, y pone de relieve la importancia de que los centros de salud cuenten con información sobre servicios disponibles a nivel local (por ejemplo, servicios telefónicos de ayuda, refugios, asesoramiento…).

#NavegaConSeguridad: Campaña para la prevención de violencia sexual online contra niñ@s/adolescentes

«Las secuelas son diferentes en cada una de las personas pero el daño y los trastornos son evidentes en todos ellos», señala José Antonio Echauri, el psicólogo que ha comenzado terapia con estas víctimas.

El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género ha hecho público un informe estadístico que analiza los crímenes machistas ocurridos en España entre enero de 2003 y el 20 abril de 2019.
El 60,5 por ciento de estas mujeres mantenía la convivencia con su agresor; el 26,1 por ciento había presentado denuncia con anterioridad y el 12,4 por ciento tenía una medida de protección en vigor.
En el periodo de tiempo analizado, 765 menores quedaron huérfanos y otros 23 fueron asesinados junto a sus madres. El domicilio fue el escenario del crimen en el 75 por ciento de los casos.

Los resultados mostraron que las mujeres que desistieron al inicio del procedimiento, en comparación con quienes desistieron en momentos avanzados del mismo, sentían más culpabilidad tras la denuncia y aceptaban en mayor medida la creencia de que “el amor todo lo puede y por eso es necesario aguantar para salvar la relación”. Estas mujeres también habían pensado más en volver con la pareja tras la denuncia, pensaban que la denuncia serviría como señal de advertencia para el agresor y así él cambiaría su comportamiento, se arrepentían en mayor medida por haberle denunciado y también mantenían un contacto más frecuente con el agresor tras la denuncia, al mismo tiempo que no esperaban obtener protección por parte del sistema judicial, apenas solicitaron órdenes de protección, y en pocos casos estaban en proceso de divorcio durante el procedimiento judicial por violencia de género.

Nueve de las doce mujeres asesinadas por violencia de género desde 2003 en Navarra no había presentado denuncia previamente contra su agresor, según un informe elaborado por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, que indica que la Comunidad Foral presenta una tasa anual de 2,9 víctimas mortales por cada millón de habitantes, ligeramente por debajo de la media estatal, que se sitúa en 3,1.

En 2018 han fallecido por suicidio 3.539 personas en España, 10 personas al día; una cada dos horas y media. 3 de cada 4 han sido de varones (2.619) y un 25% de mujeres (920).

El suicidio sigue siendo la principal causa de muerte no natural en España, produciendo el doble de muertes que los accidentes de tráfico, 13 veces más que los homicidios y 69 veces más que la violencia de género, siendo también, después de los tumores, la principal causa de muerte en la juventud española (15 a 29 años).

Esta ley, que se tramitará por vía urgente, ha sido el caballo de batalla de las organizaciones de infancia durante años, que ahora reclaman consenso a las fuerzas políticas en el Parlamento. Fuentes del Gobierno prevén que pueda entrar en vigor en menos de un año, dado que el proceso legislativo se alargará durante meses. La ley fue uno de los principales compromisos que Pedro Sánchez asumió al llegar al poder. A finales de 2018, el texto pasó en primera lectura por Consejo de Ministros y entonces se preveía que en unos meses llegara al Congreso. Antes de que se anunciara el Gobierno de coalición, con la exministra María Luisa Carcedo, la norma estaba prácticamente lista. Al asumir Pablo Iglesias la vicepresidencia segunda se comprometió a que sería el primer proyecto que aprobaría su departamento. Este jueves dijo en el Congreso que su equipo había acelerado los trámites para que la normativa viera la luz cuanto antes.

Ayer se hizo publico por el Ministro de Interior la nueva funcionalidad de ALERTCOPS.

Se trata del botón SOS para víctimas de violencia de género.

Os envío el folleto por si os resulta de interés y se lo queréis recomendar a alguien.

Recordad que esta aplicación está operativa en todo el territorio nacional.

PAMPLONA – Josean Echauri, responsable del gabinete de psicología forense Psimae, que atiende habitualmente a las víctimas de delitos en Navarra, recuerda que su equipo también se encuentra activo a través del 112 para la intervención psicológica de urgencia en crisis y situaciones de emergencia. Así son tales las desapariciones, fallecimientos o catástrofes, y en ese marco tan amplio de desgracias que pueden afectar al ser humano, se encuentra esta crisis transfronteriza y que va a enfrentar a las personas a situaciones hasta ahora más propias de la fición. Hasta el momento, en el segundo día del estado de alarma y, por tanto, del confinamiento general, no habían tenido que prestar atención por cuestiones de ansiedad y estrés, pero no son descartables.

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